Atmósferas metafóricas

Escenas de la vida bohemia

 Escenas de la vida bohemia, donde por primera vez se utilizaría el concepto de “bohemio” gracias al autor Henry Murger. ¿Y qué es un bohemio? Para unos un loco, para otros arte. Pero es sabido que su única necesidad es no tener necesidad, para así tener el oficio del carpe diem. Henry Murger nos sumerge en la vida de cuatro amigos para los cuales la penuria es romántica, siendo todos ellos artistas mediocres y hambrientos del barrio latino de París.

El cenáculo bohemio surge gracias a que Schaunard, pintor y músico. La historia comienza cuando sale de su casa de alquiler con el fin de reunir dinero para no ser desahuciado. Tal fue su poca preocupación que fue a cenar, compartiendo así un conejo bicéfalo con Colline, un filósofo que si no volvía a casa con un nuevo libro, había desperdiciado su día. Esa misma noche, coincidirán con Rodolphe, amante de las Musas, teniendo como predilecta la poesía. Tras beber y beber, a Schaunard se le ocurre invitarles a subir a su casa, donde proseguir con tal feliz fiesta, no recordando que ya no tenia un hogar. Es así como los tres intentan entrar a la morada, topándose con Marcel, el nuevo inquilino. Por fortuna también era hijo de las artes, y vio como un buen provenir, tal alocada coincidencia. Cenaron estos cuatro recién conocidos por segunda vez, y bebieron por no se sabe cuántas veces, hasta caer rendidos.

Escenas de la vida bohemia. Henry Murger. Obra de la portada. Mi habitación de Octave Tassaert

Escenas de la vida bohemia. Henry Murger. Obra de la portada: Mi habitación de Octave Tassaert

Bajo el tema del amor, el más hechizado será Rodolphe, el cual ente otras muchas hazañas buscaría de forma irrefutable dinero para poder regalar unas flores. Se convertiría en un Montesco por echarse de amante a una tal Julliete, (desgraciadamente teniendo que cocinar al pájaro que le servía de despertador) y queriendo por encima de otra cualquiera a Mimi. Los episodios que conlleva a la relación de Mimi com el poeta quizás sean los más crudos y a la vez dulces del libro, los cuales inspirarían la gran opera del maestro Puccini La boheme.

 Así es como se funda el clan bohemio, dedicando cada capítulo a un momento de las vidas de estos personajes. Cada anécdota está llena de buen humor, a cual más extravagante. Todas ellas, tendrán en común el arte en sus distintas disciplinas, convirtiéndolas no sólo en una profesión sino en una forma de vida.

 Nos adentramos en una obra maestra, llena de energía. Cargada de un romanticismo que será la clave para dejarnos llevar por las páginas, no podemos evitar enternecernos y coger cariño a estos cuatro hombres.

Será así como descubramos una obra para soñadores. Qué más da el dinero, ahorrar es el arte de los ricos, los demás, limitémonos a vivir. Qué viva el vino, las conversaciones de madrugada, los amores verdaderos de un día, los sombreros prestados y tener de techo la luna llena. Que viva la bohemia.

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