Poema: Llanto por Orlando

I

 

Orlando boom-boom

la noche se viste con tu piel, pirata

un negro dispara: para Trump.

la-trampa la-trampa la-trampa

caos escrito en la carne, resopla el viento:

marica.

Cuidado: borracho puedes gritar el nombre de la Luna

Cuidado: el miedo puede infectar la herida

Cuidado: mamá no te dio un beso de malas noches

Cuidado: la bala sabe a a chicle de fresa

¿disparó un enemigo del Estado?

nadie acierta, todos jadean, el baño huele a mierda.

¿Acertará él?

II

 

un poeta en Londres escribe que la sed

le ha llegado hasta el cuello: teme ahogarse

lo hace muy deprisa porque sus palabras tienen frío

grita cosas como: mamá tirito-ven aquí-estoy lejos de casa

en casa la gente no muere mamá ¿verdad que sí?

¿verdad que las azaleas crecerán encima del lenguaje?

¿verdad que no veremos el cuerpo de la realidad podrido en el lago?

¿verdad que los soldados de plomo van a la guerra por hambre?

mamá-mamá en el colegio me enseñaron a escribir epitafios,

lo hago mal: me tropiezo con los cuerpos que temen ser polvo.

III

 

leí la noticia de la boca del aire,

inspiro

expiro

hago una llamada al infierno: sigo vivo

 IV

 

el afilador de palabras se pasea por las calles,

con su guadaña siega la hierba donde se acuestan

desahuciados en vida

¿alguien se besaría aquella noche?

piensa en cosas más serias, dice la luna

aún no somos de hierba,

aún no hemos condenado nuestros cuerpos a la metáfora.

V

 

Jean Carlos Méndez Pérez, 35: vendía perfumes, su pareja también olió la sangre aquella noche.

Xavier Emmanuel Serrano Rosado, 35: bailarín de salsa, su cuerpo ahora está quieto.

Christopher Joseph Sanfeliz, 24: era músico, por lo visto hacía justicia al apellido.

Shane Evan Tomlinson, 33: mulato, usaba pendientes, cuando niño mataría alguna hormiga.

Yilmary Rodriguez Solivan, 24: olvidó dos hijos, como quien olvida la cena en el horno.

Edward Sotomayor Jr., 34: ojos verde gusano, se los comerá la tierra.

Luis Omar Ocasio-Capo, 20: era el más joven, su nombre me hiere, murió con mi edad.

VI

 

Pero si hubieras sido tú hijo mío te hubiéramos tapado con blancas sábanas, peinado el pelo de noche y de silencio, hubiéramos dicho que nuestro dolor fue un accidente

te caíste en la ducha como una estrella de verano: qué pensará la gente del pueblo si no.

VII

 

Orlando boom-boom

cincuenta,

las restantes no serán contadas

¿dónde se esconde al animal cuando tiene miedo?

el pecho palpita más y más y más

y de repente.

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