Solo hay un arte

Si algo nació con el hombre fue la necesidad de expresarse. La música y la danza, inseparables artes que en simbiosis nos transportan a un mundo un poquito mejor. Hemos invocado a la lluvia y bailado para los dioses. La catarsis nos elevaba y nos hacía libres. ¿Qué mejor época que el Renacimiento para volver a lo que fuimos y naturalmente somos?

Es así como nace el ballet como disciplina, y posteriormente gracias al Rey Sol Luis XIV, se convierte en un arte. Disciplina, dogma, limpieza, elegancia; son los rasgos de este oficio pero: ¿Eran libres?

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Le chant du Rossignol matisse

Cenicienta de Sergei Prokofiev, Le Sacre du Printemps de Igor Stravinsky, Giselle de Adolphe Adam y, cómo no, El cascanueces y El lago de los cisnes del gran Tchaikovski. Los grandes ballets clásicos de todos los tiempos y, sin lugar a dudas, grandes fantasías creadas por el hombre. Pero fuera de esas reglas, del academicismo, hubo una ruptura no tan aclamada, no tan conocida pero que nos haría volar, y no sólo por un asombroso grand jeté.

18 de Mayo de 1917, Théâtre du Châtelet de París: las vanguardias llegan al teatro. Muchos pintores  habían sido apasionados de esta disciplina como Degas y Toulouse-Lautrec, pero entonces llego el cubista malagueño. Picasso, uno de los mayores revolucionarios del arte, lo había vuelto a hacer: había creado la atmósfera del ballet Parade. Junto a la música de Satie, la coreografía de Massine y el argumento de Cocteau, crearía una obra nunca vista. Picasso, encargado de la escenografía y vestuario, presentó una nueva forma de ver el mundo. Esto era el primer ballet moderno.

Las formas volumétricas vestían a los cuatro personajes: un Prestidigitador Chino, una Pequeña Norteamericana y dos Acróbatas, siendo formas cubistas en movimiento. El estilo picassiano junto al “retour à l’ordre” demostraba que no solo su arte era el uso de las formas geométricas, sino un entera descomposición y cambio en el espacio visual.

Esta ruptura con el ballet clásico será seguida por Matisse como creador de vestuario en la obra Le Chant du Rossignol y con música de Stravinsky y Serge Diaghilev. Se trata de  un cuento de Andersen que relata la historia de un emperador chino salvado de la muerte por el canto de un ruiseñor. Aunque nuestro querido Matisse nunca había trabajado en el vestuario y escenografía de un teatro, se entusiasmó con esta propuesta. Su inspiración sería completamente oriental, utilizando seda azul, gorras con orejas, colas y cabezas de ciervos como símbolo de longevidad en China; todo ello recortado con las propias tijeras de Matisse. Sin lugar a dudas una experiencia crucial para el artista, ya que integrará papeles recortados y conceptos abstractos a sus vestuarios.

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Parade Picasso

También Juan Gris se uniría al grupo de los creadores pictóricos que llevarían su obra a vestuario y la escenografía del ballet  en las Tentaciones de la pastora o El Triunfo del amor. Otro español, Miró, participaría también en esta disciplina en el ballet Juego de niños.

Pero la Bauhaus iría más allá. El Ballet Tríadico creado por Oskar Schlemmer, profesor de la escuela, supondría uno de las mayores rupturas con el ballet clásico. En 1922, bajo una influencia del constructivismo ruso, se estrena este ballet sin ningún sentido tradicional. La danza, pantomima, música y vestuario se fusionan para dar lugar a un espectáculo singular. Una coreografía antidanza, protagonizada por cuerpos humanos que se transformaban en invenciones figurativas. Esto expresaría la época en la que vivían, mecánica y automática, todo ello con figuras geométricas y los colores básicos.

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Cuadros de una exposición, Kandinsky

Asi es como Kandinsky llegaría a plasmar sus sueños con los decorados de Cuadros de una exposición obra de Modest Músorgski. En 1928 se yuxtapondrían la música y el medio visual. Contaría con dieciséis cuadros y una escenografía conformada en la abstracción. Puro arte sintético, sin narrativa. La música y lo pictórico se iluminaban y eran acompañadas de acordes y disonancias.

No existen “las artes”, existe el arte bajo la simbiosis. Se unen para complementarse, y al ritmo de la vida cambian con nosotros. En el mestizaje esta lo único.

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