Las Grietas de Europa

El arte es esa forma de expresión de la subjetividad humana, un compendio de emociones, experiencias y deseos. Podemos planteárnoslo como un amor platónico, un impulso que nos acerca a la idea de belleza. También puede ser pensado como un marco de referencia, un conjunto de normas y escuelas que tratan lo hermoso y lo horrible de forma análoga  a como la ética se encarga del bien y el mal, aquello a lo que conviene acercarse o alejarse. Pero esto no acaba aquí, pues el arte permite construir un espacio de manifestación crítica y de denuncia social. Un lugar donde, manejando las herramientas propias de su naturaleza, busca mostrar al público un contenido que puede resultar incómodo y molesto, pero a la vez real. Es en esta última circunstancia donde se situaría la obra de este mes, ya que el cómic puede ser empleado para retratar las injusticias que están ocurriendo en nuestra sociedad.

Fotografía por Carlos Spottorno (2)

Fotografía por Carlos Spottorno

El periodista Guillermo Abril y el fotógrafo Carlos Spottorno estuvieron trabajando durante tres años en las fronteras europeas. Su reportaje sobre el rescate de un grupo de refugiados en el mediterráneo les valió el premio World Press Foto en 2015. Durante esos años estuvieron en lugares tan diferentes como Finlandia, Los Balcanes, Libia o Turquía. El factor común de estos, y muchos más países, es el gran número de refugiados que buscan seguridad y un nuevo comienzo mientras se mueven por las fronterizas grietas de Europa. En el transcurso de esos años reunieron 25.000 fotos y 15 cuadernos de notas que aprovecharon para crear un comic periodístico: La grieta. El nombre viene de los puntos conflictivos de las fronteras de la Unión Europea y a su vez de las grietas internas que están generando asuntos que suponen un reto como la cuestión migratoria o la presencia de Rusia en los países del Este.

Página de La grieta

Página de La grieta

Su intención era transmitir la experiencia que vivieron al mayor número de personas posibles, por lo que optaron por sustituir el formato de un libro de fotografía al uso por una original novela gráfica que pudiese llegar a un público más amplio. Está dedicada especialmente a los jóvenes, ya que intenta acercarse a ellos con un lenguaje que entiendan y despertar interés por lo que está pasando en Europa.

En cuanto a la parte artística, el tratamiento de la imagen es distinto para las diferentes partes: Para el blanco y negro hay un contraste muy potente, y para los colores todo lo contrario, un contraste muy suave. Spottorno comenta que el resultado final le recuerda a las imágenes coloreadas de la Segunda Guerra Mundial.

La situación de los refugiados en Europa es una cuestión muy compleja. Los autores proponen algunos cambios tras su experiencia viendo en primera persona lo que está sucediendo. Destacan la necesidad de una política común frente a la inmigración entre los distintos países (se están tomando medidas locales para un problema global), encontrar un mecanismo para que aquellos que huyen de la guerra puedan refugiarse en un lugar seguro, conseguir que esos países de los que tratan de salir logren la paz. Es interesante otro aspecto que resaltan, la necesidad de una Unión Europea no solo en lo económico y político, sino también en lo humano y lo emocional conociéndonos mejor entre todos y logrando una mayor solidaridad.

Foto por Carlos Spottorno

Foto por Carlos Spottorno

Portada La Grieta, Carlos Spottorno y Guillermo Abril. 2016 Editorial Astiberri

Portada La Grieta, Carlos Spottorno y Guillermo Abril. 2016 Editorial Astiberri

Para terminar, he rescatado un fragmento del capítulo La humanidad en movimiento del difunto sociólogo Zygmunt Bauman:

Dentro del recinto del campamento, los refugiados son reducidos a una masa sin rostro, habiéndoseles negado el acceso a las más elementales comodidades que conforman la identidad, a los hilos que tradicionalmente tejen la trama de las identidades. Convertirse en refugiado significa perder:

“Los medios que sirven de base a la existencia social, es decir, un conjunto de cosas y personas que son portadoras de significado: Tierra, casa, aldea, ciudad, padres, posesiones, ocupaciones y otros referentes cotidianos. Estas criaturas a la deriva y a la espera no tienen más que su ‘vida desnuda’ cuya continuación depende de la ‘asistencia humanitaria’ ”.


 

Fuentes:

http://www.rtve.es/rtve/20161212/grieta-drama-refugiados-se-convierte-comic-fotografico/1452008.shtml

La opinion de tenerife, 25 febrero 2017

Bautman, Z (2007) Tiempos liquidos. Tusquets Editores.

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