BORN IN THE USA

Born

Yo a Boston, y tú… Tú te quedas en tu casa, que no eres estadounidense

Fue una de las polémicas premisas utilizadas en la campaña electoral de ese hombre naranja que gobierna la nación más poderosa de la Tierra: construir un muro donde ahora existe una valla divisoria. La frontera entre los Estados Unidos y México se convertirá en la nueva China imperial, época en la que la construcción de un kilométrico parapeto intentó bloquear la invasión enemiga. Todo el que no posea una tez de tonos terracota, a causa de los rayos UVA y el maquillaje, es para Donald Trump un extraño, y este debe ser expulsado de su territorio comanche. Por suerte existen mentalidades dentro de la raza humana capaces de tildar esta idea de hormigón como un acto xenófobo y absurdo. El fotógrafo y artista urbano apodado como JR (Francia, 1983) ha sido incapaz de quedarse de brazos cruzados ante tal propuesta presidencial.

foto 1. JR, Kikito, 2017. Ciudad de Tecate (México). Instalación vista desde la zona estadounidense (Califronia). Fuente www.jr-art.net

JR, Kikito, 2017. Ciudad de Tecate (México). Instalación vista desde la zona estadounidense (Califronia). Fuente www.jr-art.net

Violadores y violentos. Con estos dos adjetivos −y muchos más− tachó el Señor Trump a la sociedad mexicana una vez derrotada su oponente demócrata en las urnas. La victoria del multimillonario nos viene a demostrar que la Historia se desarrolla mediante movimientos cíclicos, es decir, de partida y retorno al mismo punto. Nunca avanzamos, y si lo hacemos, es para caernos desde mayor altura. Cuando el sistema no funciona, cuando la economía se estanca y la situación laboral del ciudadano se complica, acudimos al odio y a la envidia. Alguien tiene que pagar el pato, y el desfavorecido es la presa fácil.

Si yo no tengo trabajo, ¿por qué se le concede a alguien que viene de fuera? ¿Por qué se le dan ayudas en forma de alimentos? Estas preguntas son las más comunes en tiempos de vacas flacas. El fascismo y el racismo no son enfermedades erradicadas, sino que fluyen en nuestras venas, y hierven cuando la necesidad apremia.

Por estos mismos motivos ponemos puertas y verjas en nuestras casas, para proteger lo que es nuestro. Es el idéntico razonamiento que aplica Trump para/con su país; ¿qué puedo hacer para que esta gentuza quede alejada de mis dominios y mis pertenencias? Pues construir un muro alto y grueso que mantenga alejadas a esas sabandijas y no puedan atravesarlo. Muy lógico todo.

Retornamos a la Edad del Bronce, al Medievo y a la Guerra Fría. Asistimos a un nuevo periodo de putrefacción social, donde la división es la llave maestra, y como prueba de ello nos viene a la mente el Brexit y la soberanía catalana. Nuestros mandatarios nos hacen creer que vivimos en democracia, que el pueblo tiene el poder y la última palabra, pero el cetro regente lo siguen teniendo unos pocos. ¿Acaso preguntaron al resto del continente miembro de la Unión si queríamos que Gran Bretaña saliera de la coalición europea? Obviamente no.

Es por esto que JR centra su atención en la gente, en los invisibles, en los no escuchados, desde los suburbios parisinos (Portrait of a Generation, 2004-06) hasta la favela brasileña, dándole un gran protagonismo en su producción a la mujer (Women are Heroes, 2008-10).

Como personalidad reconocida que es, su obra y proyectos ya se exponen en salas y museos de todo el mundo, pero sus acciones más relevantes se encuentran en la calle: su origen y su razón de ser.

foto 2. JR (y Marco), Face 2 Face, 2007. Wheatpaste. Vista de la instalación desde el área palestina (Belén). Fuente www.jr-art.net

JR (y Marco), Face 2 Face, 2007. Wheatpaste. Vista de la instalación desde el área palestina (Belén). Fuente www.jr-art.net

El eterno problema palestino-israelí es abordado por JR a través de la fotografía y la risa en Face 2 Face (2007). Junto a su colega Marco, recorrió ciudades de ambos bandos para captar retratos de los que allí habitan. Dichos transeúntes llevan cientos de años convencidos por la política y la religión de que son diferentes, y que cada uno debe permanecer aislado del otro para así evitar la debacle, pero sea cual fuere su apariencia externa o convicciones, todos viven, aman y respiran del mismo modo, y pueden gesticular de manera grotesca y burlona para demostrar que no son, al fin y al cabo, tan distintos. Las imágenes con las variadas muecas, y de un tamaño más que considerable, fueron adheridas a los muros limítrofes sin consultar a las autoridades, como ya hicieron una infinidad de artistas urbanos −véase Banksy−, con el objetivo de poner su granito de arena para la resolución de este sempiterno conflicto.

Dedicado igualmente a las artes filmográficas y escénicas para contarnos cualquier historia de interés social, JR es un maestro de las ilusiones ópticas. Estas ya fueron puestas en práctica cuando hizo desaparecer la célebre pirámide del Louvre, y han sido de nuevo rescatadas para su última hazaña.

JR Pyramide du Louvre

JR, Pirámide del Louvre, 2015. París. Instalación, fotografía. Fuente www.america.france.fr

Hay que colocarse en un lugar estratégico de la zona estadounidense para contemplar como es debido a Kikito, apoyando sus delicadas manos en la valla fronteriza. La ampliación de este niño real procedente de la ciudad mexicana de Tecate, viene a dar un toque de dulzura a la demonizada inmigración. Como si de Alicia se tratara, intentando curiosear a través de la mirilla del País de las Maravillas, el infante observa con ingenuidad el futuro, oteando la tierra prometida, sin saber si será capaz de poder saltar el obstáculo con sus todavía débiles piernas.

Ni él ni su familia pudieron lograr el sueño americano, y más difícil lo tendrán con las medidas que Trump pretende poner en marcha.

Con sus posaderas bien asentadas en el sillón del despacho oval, el presidente se niega a aceptar la llegada de más gente criada en la violencia, como si los Estados Unidos fueran un ejemplo de paz y civismo. Ellos nunca han propiciado guerras, ni invadido territorios ajenos, ni tampoco venden armas al primero que pase por el quiosco.

Ahora se empecina en medirse la envergadura de sus respectivos penes con un enfermo mental de profesión dictador coreano, pero claro, entre niñatos consentidos anda el juego. Y esta es la Historia de la Humanidad, unos comiendo pasteles en palacio mientras el pueblo intenta sobrevivir día a día entre miseria y podredumbre. Gracias Apolo por democratizar las artes en estos tiempos de sadismo y poder hacer visible lo que algunos tratan de ocultar.

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