John Paul Fauves: “He estado muy cerca de la muerte, pero la luz me guió hacia un nuevo camino”

Desde las lejanas playas de Costa Rica nos llega el artista multidisciplinar John Paul Fauves. Es un artista contemporáneo que, alejado de la fría y vacua superficialidad pop, nos abre las puertas a nuestro yo más primario en busca de la inocencia perdida.

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John Paul Fauves nunca posa sin alguna de sus caretas puesta.

 

-¿Cómo fueron tus inicios en Costa Rica?

-Desde muy niño me sumergía en el mundo del dibujo, era mi mundo de fantasía y entretenimiento. En lugar de tomar apuntes en clase hacia dibujos en mis cuádrenos. Luego en el instituto hice International Bachiller League, haciéndolo en arte, y ahí fue donde desarrollé más mi pasión con distintos materiales y fui guiado artísticamente por mi profesor Joaquín Rodríguez del Paso, un reconocido Artista Nacional. Cuando terminé mis padres me aconsejaron no estudiar arte sino Administración de Empresas por el temor al fracaso. Me fui a Madrid a estudiar a  la Escuela de Negocios y Centro Universitario (ESIC) donde hice una Maestría en Marketing. No fue hasta que volví a Costa Rica y viví varias experiencias de todo tipo (drogas, dolor, trabajo de oficina, etc.) que decidí romper con todo lo que estaba viviendo, renuncié a mi trabajo y empecé a pintar. De esto hace 3 años y a partir de ahí decidí seguir mi espíritu y mi propósito de vida sin importar las consecuencias monetarias ser feliz.

-¿Por qué siempre cubres tu rostro con una máscara?

-Siento que existe mucho narcisismo y egocentrismo en el mundo de las redes sociales y en general. Esto nos separa de nuestro verdadero ser, llámese espíritu que mora en nuestro cuerpo. El rostro es una trampa o ilusión del mundo exterior que nos separar del verdadero significado de la manifestación existencial.

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El espacio de trabajo del artista costarriqueño.

-En marzo del 2017 expusiste en la Guy Hepner Gallery de NYC con una exposición titulada: A LOSS of Innocence. En dicha galería han expuesto a artistas de la talla de Andy Warhol o Koons. ¿Cómo te sentiste al tener una exposición en solitario en dicha sala?

-La verdad que fue una muy grata experiencia siendo este mi primer solo show, ni siquiera había hecho uno en Costa Rica. El ambiente que crearon y la recepción de los neoyorquinos fue espectacular. Tengo que admitir que mi último solo en Taiwán de hace dos meses me gusto más por el nivel profesional que se elaboró en este show. Es como todo, tienes que ir mejorando después de cada experiencia.

-Dicha colección nos habla de la pérdida de la inocencia en la humanidad. ¿Crees que hay esperanza? ¿Aun conservas esa inocencia infantil en tu interior?

-Sí, por supuesto que hay esperanza, es a lo que todos tenemos que aspirar. Casi como el último reto de la existencia es la conquista del “ser” y trascender a nivel espiritual el deseo de este mundo. Todos tenemos deseo dado que es el fruto de vivir en este mundo, inclusive cuando se es niño existe. Ahora este deseo va en incremento dependiendo de cómo dediques la energía a un deseo en específico. Hasta que pueda ser yo hago ambos, hedonista y desenfrenado. Yo, personalmente, los he experimentado como artista y puedo decir que he estado en lugares muy oscuros y muy cerca de la muerte, pero la luz me guio hacia un nuevo camino en esta vida.

-¿Cómo surge la fusión de personajes icónicos animados como Mickey o el Pato Donald con personajes míticos del cine como Marilyn o James Deán?

-Bueno estos personajes representan, en cierta manera superficial, la inocencia, dado que son más de cuatro generaciones de niños que han crecido viendo estos personajes como parte de su llamada inocencia. Eventualmente todos crecemos y, aunque el deseo de lo contrario siempre ha existido, se ha desarrollado de una manera más sólida y material. En el caso de los personajes míticos del cine los utilizo por la magia nostálgica que ellos representan, su imagen quedó inmortalizada. También estos personajes representan el hedonismo llevado al extremo sin importar la fama o los recursos. Son arrinconados por el deseo hasta llegar a su muerte anticipada.

-¿Dónde reside la inocencia en tu obra?

En cada espectador y en su sentimiento hacia ella, sea malo o bueno, no importa.

-El ego tiene un gran peso en tu trabajo, háblanos un poco sobre ello.

-Correcto. El ego para mí viene a ser la conexión directa con el deseo del yo. En otras palabras, representa el eslabón que separa al espíritu de su cuerpo donde, a través del ego, caemos en trampa o ilusión de que este mundo es material y hay que suplirse y palparlo hasta saciarse. El ego nunca está satisfecho porque se alimenta del deseo de este mundo. Cuando se conecta con el yo interior uno empieza a conocer otro tipo de deseo que no pretenda la carne.

-Uno de tus sellos de identidad es que tus obras poseen muchas texturas y capas superpuestas que le dan una cierta tridimensionalidad. Esto me lleva a preguntarme si esto más que una tendencia artística responde a una cierto simbolismo de las diferentes capas que tiene el ser humano y que acaban por ocultar esa inocencia primigenia.

-Excelente interpretación, y muy acertada la verdad. Yo hablo de estas capas de personalidad que tenemos todos y lo relaciono a las máscaras que hago. La máscara refleja un escape de la persona que hemos creado a través del tiempo y de todas las experiencias que hemos vivido. Se podría decir que todos los seres humanos somos producto de nuestras experiencias vividas y muchas de ellas son marcas que generan, a veces, un muro protector o cicatriz que, a través del tiempo, se convierte en nuestra seguridad o personalidad. Por eso a veces conocemos personas ruidosas, deprimidas, amargas, o muy simpáticas, y todas son capas creadas de nuestras experiencias.

-Además de las pinturas produjiste 350 máscaras pintadas. ¿De dónde sacas tanta inspiración?

-En el caso de estas máscaras las 350 fueron impresiones de papel y les pinte líneas encima. El objetivo principal de estas impresiones fue crear una experiencia entre todos los asistentes al show donde los asistentes se desprendieran de la presencia física tradicional. Que nadie pudiera juzgar a nadie y no existiera la conexión tradicional a la presencia mundana. Que la máscara representara una válvula de escape para profundizar en la magia interna de su propio ser.

-¿Qué disfrutas más realizando, pinturas u objetos tridimensionales?

-Todo lo que sea crear lo disfruto enormemente.

-Dado que con algunas de tus obras (las máscaras pintadas) invitas a los espectadores a interactuar con ellas ¿Crees que el arte debe ser utilitario o un mero objeto fetiche visual?

-El tema del arte y cómo debe de ser siempre ha sido polémico y de mucho egocentrismo dictado por la razón, afirmando qué es arte y qué no lo es. Para mi arte es cualquier acción expresiva que te genere una emoción. Me gusta la idea de que el arte te invite a experimentar, y que este impacto cale hondo en el alma. Que desprenda la ilusión de vivir y te trasmita lecciones en lenguajes nunca antes habíamos hablados pero que entiendas. En definitiva: despertar de los sueños y volver a creer en la magia de estar vivo.

-Tu obra es un mix de expresionismo abstracto con ciertos toques futuristas dinámicos y una inmensa carga pop. ¿Cómo definirías tu arte?

-Antes la definía como neo-pop expresionismo, después como tech-expresionismo y ahora, la verdad, siento que no lo quiero catalogar. No quiero encasillar mi intención en un género. Tengo un gran deseo de explorar y descubrir géneros y estilos nuevos, de ser transgresor sin tener que juzgar o calificar lo que hago.

-También trabajas la animación como si tus obras cobraran vida. Háblanos un poco sobre esta vertiente, de cómo surge.

-Trabajo con un equipo de animación al que yo dirijo mis ideas y ellos me ayudan a realizar videos de mis obras. Ahora estoy justamente montando un proyecto que espero lanzar pronto. Trata sobre el mundo de Instagram y de cómo las redes sociales impactan nuestra vida. Voy a crear un crucigrama de páginas de Instagram creadas por mí con animaciones, arte y escrituras que harán al espectador navegar por distintas experiencias.

-¿Qué buscas transmitir con tus piezas?

-Mi mayor deseo es que las personas salgan de esta realidad que están viviendo y conecten con su ser interior.

Tu obra me recuerda, aun no teniendo mucho que ver, a la de George Condo. ¿Conoces su obra?

-Sí, y me gusta mucho. Sin lugar a duda ha sido una gran inspiración en la creación de mis obras, así como Picasso, Warhol y muchos más.

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-Este año estuviste expusiste obra en ARCO Madrid. ¿Qué te pareció el ambiente? ¿Te gusto la experiencia? ¿Alguna anécdota?

-No puede trasladarme a Madrid durante ARCO dado que tenía otro compromiso en otro país. Aun así me pareció que el show estuvo genial y tuve mucha retroalimentación por Instagram, donde varias personas me mandaban fotos durante el evento. De Madrid tengo miles de anécdotas desde las noches de terrazas de verano a findes de semana en Capital y Space cuando estaba en Chamartín.

Ronda de preguntas rápidas:

-¿Qué artista te hubiera gustado conocer y haberte tomado una cerveza/vino con él/ella?

-Un absenta ‘The green fairy’ con Van Gogh.

-¿Artista contemporáneo que admires más?

-Ai Weiwei.

-¿Personaje animado (inocente) que aún no hayas incluido en una de tus obras y que quieras incluir en un futuro?

-Bart Simpson.

-¿Música que te inspira?

-Indie rock, art rock, baroque pop.

-¿Exposición que más haya significado para ti?

-La que hice en Dopeness Art Lab, en Taiwán, el 25 de julio.

-¿Qué será lo próximo que veremos de Fauves?

-Me estoy reinventando. Ni siquiera yo sé bien, pero pronto sabremos todos.

Para ver más obra de John Paul Faves visita su sitio web y sigue su instagram: @lefauves.

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