¿Quién es Fran Plasencia?

Intentar descifrar a Fran Plasencia y no acabar escribiendo una columna de crónica social al estilo de Boris Izaguirre no es tarea fácil. Su obra guarda secretos más allá de las imágenes, y es que Fran, sin ser un paparazzi, ha fotografiado a todos los grandes artistas que podamos imaginar. Estos retratos tienen un estilo común que emana del arte en general, principalmente del cine. Curioso e imparable, su capacidad de aprendizaje y absorción cultural hace que su trabajo se convierta en un sorprendente camino a descubrir. Es un cool hunter, como demuestra su cuenta de Instagram. El suyo ha sido un devenir en el que cada paso parece concebido como una entrada a nuevos proyectos. Ha desplegado su genialidad en fotografía de calle, fija, autor, estudio, publicidad, moda y muchos otros campos; pero probablemente lo que resulte más llamativo de su obra sea el número de personalidades que “ha versionado”, y es que ante su cámara, todos terminan convirtiéndose en un “Fran Plasencia”.

Pedro Almodóvar

Retrato de Pedro Almodóvar, por Fran Plasencia.

Su currículo audiovisual está lejos de ser convencional, y abruma al primer vistazo. Graduado en Psicología por la Universidad de La Laguna, completa estos estudios con todo tipo de formación específica desde la hipnosis clínica, pasando por sexualidad y género, hasta la detección del engaño. Su formación en Fotografía, Cine y TV revela su carácter mitómano con masterclasses de Annie Leivovitz, Hellen Mirren o Martin Escorsese, cursos del MOMA o de la escuela Eduardo Westerdahl, entre otros. Si existe alguna referencia a la cultura pop, ahí estará su anhelo devorador de absorberla. Conjuga  una formación dividida en dos vertientes que parece querer entrelazar: la psicología y la expresión artística. Ha trabajado ampliamente en ambos sectores, ya fuera como psicólogo de drogodependencias o como meritorio del rodaje de Plan América para TVE.  Ha sido premiado, o seleccionado en numerosas ocasiones, desde en Canarias Rueda, el Premio Internacional de Fotografía Rafael Ramos García o  en FotoNoviembre. También podemos explorar su obra en varios libros como Psychotic Superstar, M, Stage o The Fear of missing out. En 2017 cumplió 10 años como fotógrafo, combinando el carácter arqueológico de la búsqueda de raíces pop con su labor divulgativa.

Retrato de Alaska, por Fran Plasencia.

Retrato de Alaska, por Fran Plasencia.

Fran cuenta en su galería con retratados tan diversos como Madonna, Kiss, Najwa, PSB, Alaska, Lady Gaga, Marilyn Manson, Bunbury, Garbage (Shirley Manson comenta habitualmente en su cuenta de Instagram), Björk, Lana del Rey, Sean Penn, Vanessa Paradis, Grace Jones, Vinila Von Bismark, Florence, The Rolling Stones, Muse, Cher, Christina Aguilera y un largo etc. Esta apabullante lista de celebridades la completa con una cuidada y elegante fotografía de calle en lugares como Venecia, Berlín, Harlem, París, Roma o Marruecos. Aunque ha fotografiado a un centenar de famosos no trabaja por encargo, aunque este año ha aceptado dos compromisos: la portada de un disco y borrar con Photoshop los tatuajes de una prostituta para que no la reconozcan en su página web. Pero llegados a este punto, todavía nos preguntamos quién es Fran Plasencia.

Björk

Retrato de Björk, por Fran Plasencia.

Su fetichismo por los famosos es una de las claves para conocerlo. Probablemente sea la parte más jugosa de su trabajo. Podría contar muchos cotilleos y tenemos algunos para adentrarnos en su mundo. Empecemos con una anécdota graciosa. Debbie Harry le dijo que no entendía su inglés a lo que Fran le respondió que era por su “inglés canario”. Otra fascinante crónica en sus palabras: “En Venecia, le pedí a Valentino que posara para mí, aceptó, pero lo dejé colgado porque apareció por detrás Madonna y las prioridades son las prioridades”. Confiesa con cierto morbo “haber borrado con Photoshop restos de cocaína de las fosas nasales de algún que otro famoso”. Su relación con las celebridades tiene episodios de casualidades realmente sorprendentes: “Cuando estuve en Nueva York, aparte de encontrarme con Kate Moss, me colé en una sesión de fotos que le hacían a una modelo en la Quinta Avenida. Muy amable posó para mí, le hice 5 fotos y ahí quedó la cosa… Pues resulta que compro la revista “S Moda” y sale ella en la portada, es la top más poderosa”. Se trataba de Natalia Vodianova. Le hubiese gustado fotografiar a David Bowie y a Michael Jackson, por lo que compró sus máscaras de yeso para poder hacerlo, desde entonces colecciona estas caretas. “Estoy por hacerme con la de Brando” nos dice.  De esta forma, podríamos seguir contando historias hasta llenar un libro. Pero, créanme que por su naturaleza sabe más de lo que cuenta.

Madonna

Retrato de Madonna, por Fran Plasencia.

Otra pista la hallamos en su estilo. La fotografía de Fran comparte muchos códigos con el cine, tal vez debido a su formación o fascinación por la gran pantalla. Su producción fotográfica se acerca siempre al universo del séptimo arte tanto en forma como en contenido: “Mis referentes son directores de cine porque fue donde empecé, desde Billy Wilder, hasta Lynch, pasando por Fellini”. La complejidad que entrañan sus fotos primero desconcierta, y luego atrapa. Casi como el mismo hechizo que desprende su cuenta de Instagram. Las ideas se apilan, se derraman en todas las direcciones, mostrando una especie de caos perfectamente hilvanado. Nunca se cierra a lo canónico, prefiere hacer un corte transversal arbitrario.

Entre tradición e innovación, él opta por el respeto y la referencia al pasado más kitsch pero creando nuevas conexiones, porque si no, se aburre. Puede que el origen de esa tendencia a la experimentación se encuentre en sus referentes: “Mi mayor fuente de inspiración son los directores de videoclips de los 90: Sofie Muller, Mondino Samuel Bayer, y entre los fotógrafos sin duda: Horst, Hurrel y Helmut Newton”. La fotografía de este autor comparte estilo con esos nombres, es laberíntica e incluso intrincada, como si quisiera condensar en un fotograma la belleza visual de una película. Sin embargo, los caminos que recorre muchas veces parten del minimalismo y, como él mismo afirma, “casi siempre llevan menos retoque del que parece”.

Lana del Rey

Retrato de Lanay del Rey, por Fran Plasencia.

Existen más dualidades en su mundo. Fran siente la misma atracción por famosos que por desconocidos: “Tengo fascinación por las celebridades y los marginados, ya que me parecen iguales, ambos viven al margen del status quo”. En esto comparte filosofía con uno de sus iconos pop: Andy Warhol. En sus propias palabras: “El origen de mi interés por las personas que han hecho del arte su modo de vida es muy sencillo: un día me pregunté por qué había exposiciones que me llamaban más la atención que otras, y el nexo común eran las celebridades, algo así como cuando vas al cine a ver una película y te decides por aquella en la que aparecen actores o actrices que te gustan. Así que decidí hacer el tipo de fotografía que yo consumiría”. Su brutal mirada mitificadora la aplica a todos sus sujetos, tanto a los marginados como a las celebridades, con un instinto potentísimo destruyendo explícitamente las estructuras de poder.

Florence

Retrato de Florence, por Fran Plasencia.

En efecto, los viajes de este fotógrafo se organizan en torno a festivales, entregas de premios, inauguraciones, congresos y todos esos eventos donde peregrinan los famosos. Cuando vuelve trae consigo dos tipos de fotografías muy diferentes: de calle y sus retratos de personajes conocidos. Mientras su fotografía callejera suele ser humana, limpia, nítida, y clara en los motivos; sus retratos de famosos presentan un conjunto de asociaciones. Digamos que su trabajo de calle tal vez sea la propuesta más ortodoxa y esencialmente realista de su obra. Incluso en su aproximación a ambos trabajos, el autor es consciente de la diferencia en el tratamiento que usa. Cuando retrata a una personalidad intenta plasmar su mundo creativo, intentando favorecerle: “Cuándo fotografío a alguien pienso en que esté bien iluminado, que el ángulo sea bueno y que salgamos contentos con el resultado”. En la calle dice que sí  intenta captar el alma de la persona. Sobre esto, nos explica: “Mi fotografía de calle siempre ha girado en torno a las personas, me fascina capturar a la gente sin que sean conscientes de ello. En este campo sí que me interesa captar ese algo, y no estás sujeto a cuestiones técnicas”.

Street photography (2)

Street photography, por Fran Plasencia.

La construcción de una fotografía para Fran no termina en el clic de la cámara, su construcción puede llevar horas, días, meses o años. Cabe aquí la comparación, es más, la considero necesaria para entenderlo, con Kanye West y su proceso creativo. Kanye cree en el cambio de un álbum, como una obra inacabada que va mudando capas. Las numerosas alteraciones que introduce en sus canciones son estudiadas por los críticos, y sorprenden en los servicios de streaming a sus fans. Una obra de Fran puede tener el mismo devenir, alguno de sus retratos de Madonna ha tenido un historial de cambios, perfeccionismo quizás, o simplemente diferentes lecturas. Recuerdo como una de sus fotos titulada The Trick is to keep breathing iba rodeándose o despojándose de elementos con el tiempo, como un proyecto de laboratorio de largo recorrido. En sus libros también encontraremos esta camaleónica evolución. 

The trick is to keep breathing (AGUA)

The trick is to keep breathing, por Fran Plasencia.

El que firma conoce personalmente a la persona detrás del artista, y puedo confesarles que es un chico encantador y algo retraído. El aura que desprende es una amalgama de bondad y carisma favorecida por un imán tentador: una cultura pop extraordinaria que siempre está dispuesto a compartir. Los amigos de Fran sabemos que su nivel es internacional, que de haber nacido en Londres o Nueva York, sería una estrella conocida. Pero esos amigos también tenemos claro que no es eso lo que él está buscando. Su esfuerzo se centra en su producción, y no en la repercusión de la misma. Como leemos en una reflexión de Patti Smith y Robert Mapplethorpe que él mismo compartió hace unos días con unos amigos: “Puedes estar encerrado en una prisión sin una forma de comunicarte, pero sigues siendo un artista. La imaginación y la habilidad de transformar es lo que te convierte en artista”. Y conociéndole bien, éstas podrían ser las palabras que se escucharían con una voz en off en su mente en la película de su vida como creador. Un aviso a galeristas e interesados: Fran tiene preparadas futuras exposiciones, sin salas confirmadas. Se trata de joyas que guarda y que incluso elabora manualmente consiguiendo relieve en sus retratos con distintos materiales, como si fuese un artesano. Así que advertidos estáis: su fotografía es un todo, no sólo imágenes, también espectáculo.

Se buscan paredes para mostrar los capítulos de su nutrida iconografía.

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1 Response

  1. 30/01/2019

    […] Fran Plasencia. […]

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