El mejor ejemplo para la Refinería

Hablemos de un tema que nos trae de cabeza, que nos importa y que ahora mismo es actualidad. ¿Qué está pasando con la Refinería de Santa Cruz de Tenerife? Ya desde hace tiempo estamos enterados, gracias a diversos medios de comunicación, que la Refinería “quiere decir adiós” al pueblo canario para dar la bienvenida al famoso proyecto llamado Santa Cruz Verde 2030 (acuerdo firmando entre el Ayuntamiento de Santa Cruz y el Grupo Cepsa). Podríamos crear un debate interminable sobre este hecho que nos atañe pero, ¿merece la pena destruir una construcción de tal envergadura, también histórica, para construir esto?:

A simple vista, parece maravilloso, bello, un idílico proyecto para una ciudad en expansión y cosmopolita, ¿verdad? Una nueva planificación urbanística que trae consigo un complejo de viviendas al más puro estilo de Copacabana, zonas verdes y una playa donde dará gusto darse un baño, esperando no encontrar un pez de tres cabezas lleno piche.

Proyecto Santa Cruz Verde 2013

Proyecto Santa Cruz Verde 2013

Allá por los años 30 se levantaba la primera refinería de España en un emplazamiento que, por aquella época, estaba alejado de la urbe. Podríamos decir que este hecho marcó un hito, ya que redujo la dependencia que España tenía del exterior. Con el paso de los años esta gran construcción protagonizada por bidones, chimeneas y tuberías se quedó encajonada en el propio plano de la ciudad, ¡y la contaminación LLEGÓ! Por ello, el Control de Emisiones Industriales (CEI) fue quien obligó a que se colocasen en las propias chimeneas sensores, los cuales median la contaminación expulsada. Incluso se llegaron a plantear ideas para disminuir el impacto visual. Poco a poco, este gran complejo industrial fue dejando de funcionar hasta que, en 2018, anuncia su desmantelamiento por completo.

Es aquí el epicentro: ¿se puede destruir por completo la refinería de Santa Cruz de Tenerife? Además de este complejo, no nos olvidemos de otros conjuntos industriales, que se encuentran más alejados, como el Espacio de arte y creación El Tanque; que se ha convertido en un icono de Santa Cruz de Tenerife, ejemplo de como rehabilitar un depósito industrial, inaugurado en 1997.

Exterior, entrada e interior de El Tanque, Espacio de Arte y Creación.

Exterior, entrada e interior de El Tanque, Espacio de Arte y Creación.

La idea era echar todo abajo, destruir parte de la historia de Santa Cruz, de la Isla, del Archipiélago, e incluso de España. Los Amigos del Espacio Cultural El Tanque fueron los solicitantes de la incoación de expediente de Bien de Interés Cultural a favor del espacio cultural El Tanque de Santa Cruz de Tenerife. La verdad, es que solicitaron lo mismo para otras instalaciones, como los bidones de colores de agua que se encuentran saludando al mar. Finalmente consiguieron que el famoso tanque fuese BIC, sinónimo de intocable. ¿Qué tiene de especial este simple tanque para que sea BIC (Bien de Interés cultural)?

Es especial por estas razones, las numeramos:

  • Valor histórico-industrial
  • Valor artístico-arquitectónico
  • Valor tecnológico
  • Valor testimonial
  • Singularidad y representatividad tipológica
  • Autenticidad
  • Integridad
  • Estado de conservación
  • Posibilidad de su conservación integral
  • Situación jurídica como bien propiedad pública
  • Rentabilidad social

¡Sí, es un monumento histórico-industrial! Un espacio de arte contemporáneo donde se han montado exposiciones de artistas tan consagrados internacionalmente como Jaume Plensa, el mismo que expuso en El Palacio de Cristal de Madrid este mismo año.

Jerusalem, Jaume Plensa,2010. Curated by Enrique Oramas. El Tanque, Espacio de las Artes.

Jerusalem, Jaume Plensa,2010. Curated by Enrique Oramas. El Tanque, Espacio de las Artes.

Llegados a este punto, sabemos que no se puede destruir, aunque no todo el mundo piensa igual. A finales del año pasado un grupo de vecinos de la zona protestaron por las molestias que les ocasiona tener a su alrededor este espacio, exigiendo su desmantelamiento, y así mismo, la retirada de la categoría BIC primero.

Estos ciudadanos de la capital basaron sus protestas en el abandono de la zona (cosa de la que somos conscientes) y a la actividad de ocio nocturno que se desarrolla a su alrededor; y con ello decidieron que la mejor solución era arrasar con la estructura industrial, como decía el famoso arquitecto Sáenz de Oiza: “¡Arrasando con los Partenones!”. Una buena idea, ¿verdad?

Es cierto que Santa Cruz de Tenerife no es como otras ciudades, como por ejemplo Bilbao, ciudad donde sus áreas degradas han sido regeneradas, permitiendo la reafirmación hacia al exterior recuperando, de este modo, los espacios industriales y los barrios antiguos. Una ciudad que se ha basado en la regeneración y rehabilitación, no en la nueva construcción a partir de la destrucción, cosas muy distintas. Pensando en esta ciudad del cantábrico como ejemplo, no sería mejor que la capital chicharrera optase por buscar un modelo similar para rehabilitar esta zona industrial, evitando la destrucción por completo de la refinería y, del mismo modo, buscando un uso, un uso útil.

Exterior, entrada e interior de El Tanque, Espacio de Arte y Creación.

Exterior, entrada e interior de El Tanque, Espacio de Arte y Creación.

Es verdad que en la capital del País Vasco han participado arquitectos de primera orden como Rafael Moneo, Norman Foster o Frank Gehry, artífice del maravillo Guggenheim. Pero nosotros no somos menos, tenemos grandes edificios en la capital de las islas occidentales, y no nos referimos a los de Calatrava, (grandes diseños, mala calidad), nos referimos a, por ejemplo, Tenerife Espacio de las Artes, TEA, diseñado por Herzog & de Meuron, o el mismo Gobierno Autónomo de Canarias (Felipe Artengo Rufino, Fernando Menis y José María Rodríguez), entre otros muchos.

Una ciudad que, como ya hemos visto, posee un patrimonio exquisito. El plan Santa Cruz Verde, pretende, al destruir la refinería y según lo que los mismos medios nos informan,  crear un nuevo acceso, una nueva entrada rápida a la ciudad por el sur (TF-4), la construcción de un nuevo intercambiador y generar espacios de uso comunitario, como los culturales. Sí, culturales pero, ¿para qué? Si es uno de estos mismos lo que quieren destruir.

Nos preguntamos una y otra vez que haría nuestro querido César Manrique, uno de los grandes artistas y activistas españoles nacido en Lanzarote. Si nos ponemos en su piel, la construcción de la Refinería le habrá parecido una atrocidad, llevando toda la razón, pero ¿la destruiría por completo para llevar a cabo el famoso Plan Verde de la capital? Creemos que la respuesta es negativa, pero desgraciadamente no podemos contar con ella. Lo único que pedimos con este artículo, llamémoslo protesta, es el aprovechamiento de todos los recursos arquitectónicos que ya tenemos para la creación de algo socialmente útil, sin volver a destruir algo que, aunque no nos agrade visualmente, ha formado parte de la historia industrial española. 

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