Vivienda: el espejo más inmediato y cruel del ser humano

Quiero ofrecer la reflexión sobre la proyección y los sistemas funcionales de la vivienda, haciendo hincapié no sólo en esta, sino también en cómo se desarrolla el espacio interior, en la resolución del dentro-fuera, de un modo admirable. También atendiendo a factores climáticos y paisajísticos y dando la importancia que merece a los vientos, el sol y el terreno para la proyección de un buen espacio.

La vivienda es nuestra piel, nos protege y por eso debemos cuidarla. Los espacios nos permiten resguardarnos de la intemperie, además de generar nuestro habitáculo de habitabilidad. Las viviendas se han ido modificando históricamente, llegando a ser un signo de distinción, que poco a poco se fue alejando de ser un elemento cultural para convertirse en un espacio de alojamiento. 

Vivienda: el espejo más inmediato y cruel del ser humano

El invierno y el verano. Dibujo de Le Corbusier.

Somos conscientes de la importancia para el desarrollo humano que tiene la vivienda, y es ahora cuando empezamos a dar prioridad a los espacios ambientales, fuera de venenos, materiales cancerígenos y de espacios sin ventilación que generan un mayor derroche de energía. Estamos empezando a tener consideración con la huella ecológica generada por el derroche energético y su escasa durabilidad.

Frente a la epidemia de las viviendas sin ninguna conciencia bioclimática, aparecen las arquitecturas saludables, con materiales ecológicos, renovables, climatizadas con energía solar y geotermia e iluminación de forma natural.

Viviendas en posiciones estratégicas en función de la latitud, en espacios vegetales, con la fachada principal orientada al sur, galerías adosadas como captador solar, paredes y muros macizos que permiten una mayor inercia térmica, ventilación cruzada, materiales locales, agua reutilizada… Es decir, una vivienda menos agresiva con el entorno y más saludable.

Pero la vivienda además de saludable, ha de ser arquitectura, desde su exterior hasta su interior. Debe de estar definida por el modo de usarla, de ocupar, el espacio debe ser funcional y debe estar fijado por las personas.

 

Vivienda: el espejo más inmediato y cruel del ser humano

La Geoda, vivienda del ITER. Foto: ITER.

Sabemos que cualquier arquitectura va a modificar el territorio, y al asumirlo debemos de ser lo más respetuosos posibles con el medio, creando lugares que se mimetizan al máximo, que se adaptan a la topografía. Un buen ejemplo, son las Viviendas del ITER (Instituto Tecnológico de Energías Renovables), en Tenerife. Se trata de 24 viviendas construidas con una superficie de 110-120 m2. Son diferentes en cuanto a diseño, pero fueron seleccionadas por el Cabildo Insular de Tenerife como los mejores ejemplos de casas bioclimáticas.

Se trata de una arquitectura, que ha sido respetuosa con la naturaleza en la que se inserta, que reduce el consumo de energía, utilizando el sol, el viento y fuentes de energía renovables, que mejoran el confort interior de la vivienda. Sus materiales reciclables, ayudan a la protección de las temperaturas. 

Vivienda: el espejo más inmediato y cruel del ser humano

Vivienda ITER. Ruiz Larrea

Tenemos que definir el tipo de vivienda para el hombre y la mujer de hoy en día. Los espacios han cambiado, las circulaciones son distintas, las estancias son mucho más amplias y se buscar una mayor capacidad de rendimiento, gracias a las condiciones de habitabilidad. Los lugares se fusionan y se empieza a dar una especial importancia al diseño de los espacios, no sólo interiores de la vivienda, sino el propio mobiliario. El diseño empieza a ser una parte fundamental, que establece una mayor comodidad, sumándose por tanto a esta estrategia bioclimática.

Los hogares deben estar pensados y diseñados para que, poco a poco, se puedan ir acoplando necesidades personales de cada uno, y es entonces donde la vivienda empezará a generar vida. El funcionalismo humanista, dónde no importa el aspecto de los espacios sin las personas. Aspectos como el color de las habitaciones o la decoración pasan a jugar un papel muy importante. Las casas pasan a ser hogares cuando empiezan a ser customizadas por los inquilinos, pero ¿y si los arquitectos pudiéramos acomodar esas viviendas al máximo para las personas que van a vivir en ellas?

Vivienda: el espejo más inmediato y cruel del ser humano

Casa de madera definitiva, KumamotoSou Fujimoto

La realidad es que todo se limita a la practicidad de la vivienda en el día a día. Cuanto más diseñada, pensada y comentada esté, más comodidad tendrá y utilidad se le dará. Debemos definir cada centímetro, estudiar al ocupante y saber cuáles son sus necesidades, sus circulaciones, y su vida diaria para definir perfectamente un hogar. Sino simplemente crearemos una casa, sin vida.

La definición perfecta de hogar es aquella que el arquitecto realiza como hemos mencionado pensando en la persona que va a habitar, pero dejando que existan una serie de oportunidades para descubrir. No siempre proyectamos para un individuo en concreto; cuando definimos viviendas en bloque no podemos pensar cada una a la medida exacta, pero sí podríamos llegar a generar una vivienda al uso de cualquier habitante. Desde un limitado conocimiento podemos pensar en que sí es posible, como se cuestiona el arquitecto japonés Sou Fujimoto, crear una “cueva artificial” en una arquitectura “creada por el hombre”.

Es decir, el elemento ‘casa’, podría definirse como vivienda, utilizada por cualquier persona y un hogar que está perfectamente adecuado a las necesidades del habitante. Pero es bonito pensar en que una vivienda pueda crear un hogar que pueda ser modificado y customizado por las personas que lleguen a habitar en ella. Mismo espacio con distintos imprevistos. Para todo esto, el programa no puede ser rígido, debemos hacer viviendas que sean mucho más flexibles donde la gente pueda expresarse libremente.

Vivienda: el espejo más inmediato y cruel del ser humano

Yona Friedman

Los nuevos espacios deben generar complejidad para la libertad de movimientos, deben tener avances y hacer que todo sea más cómodo. Igual que los utensilios de la vivienda van avanzando (el robot de cocina, las vitrocerámicas, los aspiradores…) una vivienda tiene que abastecerse sola sin alejarse de lo que verdaderamente importa, la existencia con la vida.

Habitar es un proceso, como hemos mencionado, dónde la persona empieza a domesticar el espacio y dónde el tiempo juega un factor importante en todo esto. El generar un hogar se convierte en una expresión arquitectónica completa. Cualquiera puede hacer una casa, pero no cualquiera puede proyectar un hogar. El arquitecto compone una casa mediante el espacio, la estructura, la luz, el color; mientras que el hogar incluye las funciones domésticas, los movimientos, las necesidades y los territorios personales.

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